miércoles, 23 de octubre de 2013

Capítulo 13:
Llegó el 28 de noviembre, era mi cumpleaños, no sabía que era lo que Liam tenía preparado para mí. Ese día iba a ser algo muy especial, y parecía que el tiempo se había puesto de nuestra parte, ya que aunque era otoño hacía un día espléndido y caluroso. Me puse esto:

No sabía muy bien como tenía que ir, pero me importaba muy poco.
Pasamos todo el día y toda la noche juntos, no me espera que aquel cumpleaños fuera a empezar una lista llamada “los mejores cumpleaños de mi vida”. Mis anteriores cumpleaños habían sido única y solamente con la familia y muy aburridos, así que ese día lo disfruté al máximo.
Liam- Toma, es una tontería, pero cómo sé que te encanta la ropa, pensé que te gustaría.- Tenía una caja beige en la mano, con un lazo rojo, era bastante grande.-
Yo- Liam, de verdad, no te tendrías ni que haber molestado, mi regalo ya fue pasar el día de hoy contigo.- Lo abrí, era un vestido largo, azul aguamarina, era precioso.- Muchísimas gracias, me encanta.- Me abalancé sobre él.-

Liam y yo nos habíamos vuelto inseparables, mis padres ya habían vuelto del viaje, y por tantas veces que me veían con Liam, él solía venir a mi casa a “estudiar” y yo a la suya, les acabara diciendo que era mi novio, se lo tomaron bastante bien. Tuvimos que empezar a pensar cada uno en nuestro futuro y en qué queríamos hacer en la universidad, yo me decidí a estudiar filosofía y Liam por medicina. Pasó el tiempo y llegó el final de curso como era de esperar los dos tuvimos buenas notas y nos pudimos graduar.

Llego el día de la graduación, yo me puse el vestido que él me había regalado por mi cumpleaños:                                                           Él se puso esto:
              











                           No me lo podía creer, Liam de traje y pajarita. Estaba adorable.


 Todos estábamos nerviosos, teníamos miedo a que si nos llamaban para dar un pequeño “discurso” nos tropezáramos con algo o se nos rompiera alguna prenda de ropa. Era la hora, habían montado un escenario y habían colocado muchas sillas en filas. Los que se graduaban, nosotros, ocupábamos las tres primeras filas de sillas, y familiares, amigos y demás, ocupaban las demás, ya que los profesores estaban mirando hacia nosotros desde el escenario.
Empezó la charla sobre lo que nos repararía el futuro de todos los años, pero menos mal que no se alargó mucho.
- ¿Algún voluntario para salir a hablar?- dijo el director. Liam estaba sentado a mi lado y agarrándome la mano. Se levantó, sonrió, me guiñó el ojo y se fue hasta el pequeño escenario, subió los tres escalones se puso ante el atril y subió un poco el micrófono.
Liam- Bueno, a ver, no me voy a enrollar mucho, ya que todos nos queremos ir de aquí cuanto antes, así que sólo deciros que este año, fue uno de los mejores de mi vida, y no por vosotros, ni por los profesores ni por el instituto, esto sólo fue así por la presencia de una persona en todo este camino, por la presencia de Uxía Tello, la quiero y nunca había sentido algo tan fuerte por alguien, así que eso es todo, este año fue genial gracias a ella.- Mis ojos estaba lagrimosos, no me lo podía creer, era increíble lo que Liam acababa de hacer por mí, me acaba de demostrar que quería ir enserio conmigo, y yo con él. Liam se bajó del escenario y se volvió a sentar a mi lado, la gente lo aplaudía y yo lo abracé y lo besé con todas mis ganas.-
Director- Muchas gracias Liam Payne por tus palabras, y ahora ya os podéis iros todos, felicidades.
La gente se empezó a levantar y a irse. Liam y yo habíamos quedado esa noche, íbamos a ir a cenar y a celebrar todo lo que nos había pasado hasta el momento, pero conociéndonos, sabía que ninguno de los dos quería hacer algo formal esa noche, así que nos cambiamos.

Yo me puse esto:                                              Él esto:






Al día siguiente los dos nos íbamos a mudar al centro de Londres, cada uno a la residencia de su universidad y justo cuadraba que las nuestras estaban a aproximadamente un kilómetro. Yo compartía habitación con otras dos chichas, de las que me hice muy amiga, y Liam con otros dos chicos.
Capítulo 12:
Yo- No me cogías las llamadas, no me contestabas a los mensajes, esperaba más de una hora todos los días, rezando tan solo para verte pasar o saber algo sobre ti, lo pasé muy mal pensando que te habías olvidado completamente de mí.
Liam- Pero eso nunca ocurrió, no había un solo segundo del día que no estuviera pensando en ti.
No podía más, tenía que estallar, tenía rabia dentro de mí, estaba enfadada, pero al mismo tiempo, cada vez que lo veía, tan sólo saber que estaba ahí, me causaba sensaciones que nunca había sentido en mi vida. Estaba llorando, agaché la cabeza y la rodeé con los brazos.
Liam- Mierda Uxía, no por favor, de verdad que lo siento.- Me levantó la cabeza y con su dedo secó mis lágrimas.- No hay nada peor en el mundo que verte llorar, por favor, no llores más.
Me besó y yo no me resistí, nos besamos hasta que no pudiéramos más, lo echaba de menos. Me cogió en brazos.
Yo- Liam ¿Qué haces? Para, bájame, LIAM, PARA.
Liam- No te pienso bajar.
Volvimos a entrar en el instituto, y parecía que aún no habían empezado las clases, ya que la gente aún estaba por los pasillos.
Liam me posó en el suelo y se subió a un banco de madera que había en el pasillo, me agarró las manos de modo que me obligó a subir con él, yo me estaba muriendo de la vergüenza, mientras Sara Marshow se moría de la envidia y Miguel nos miraba mal, como con envidia.
Liam dio un silbido que retumbó por todos lo pasillos, haciendo que así la gente nos empezara a mirar fijamente y se empezara a callar. La gente ahora nos estaba mirando.
Liam- Escuchad todos. He vuelto, pero sólo por una persona, que si esa persona no llega a estar en mi vida, no sé dónde estaría yo ahora mismo, y ahora si ella me falta, yo no soy nada, y esa persona es mi novia, Uxía Tello. Así que si alguien se atreve a acercarse a ella y molestarla, pensar que se la podría tirar, desnudarla con los ojos, o algo por el estilo, que se prepare, porque no saldrá vivo de aquí.- Me cogió la cabeza y la acercó a la suya, hasta que nuestros labios se juntaron. Algunos aplaudían, otros silbaban y otros abucheaban, pero nos daba igual, sólo disfrutábamos del momento. Se bajó del banco y me cogió una mano de manera que me ayudó a bajar.
Yo- ¿Así que soy tu novia?
Liam- Exacto.
Yo- Y como es que siendo yo tu novia, no lo sabía, ¿no se te ocurrió que me lo deberías haber preguntado antes de anunciárselo a todo el instituto, por si no quería ser tu novia?
Liam- Sé que si que quieres ser mi novia, y no te lo pregunté, porque antes de que me fuera teníamos algo que no quería perder y ahora sólo lo mejoré.
Yo- ¿Y dónde te vas a sentar en clase? ¿Ya recuperaste tu taquilla?
Liam- No te preocupes por eso, ya está todo solucionado y hablado.
La sonrisa no se me borraba de la cara, y si todo seguía así, nunca se iría.
Liam- Y, bueno tu cumpleaños es en tres días, así que ese día tú y yo tenemos una cita, acuérdate.
Yo- ¿Y que es lo que tienes pensado?
Liam- ¿Cuándo vuelven tus padres?
Yo- El 30.

Liam- Perfecto, no te puedo decir nada, pero cuenta con no dormir en tu casa ese día.- Me guiñó un ojo.- Y vete arreglada, aunque no mucho, acaso de que quieras que me pelee con todo el que te mire.- Estaba en las nubes, no me creía todo lo que me acababa de pasar en un solo día, uno de los mejores de mi vida. Liam y yo éramos tan diferentes, pero tan parecidos a la vez, no sabíamos muy bien hacia dónde íbamos, pero a mi eso ya me daba igual, yo solo quería ir con él.

lunes, 21 de octubre de 2013

Capítulo 11:
Las próximas semanas, hasta que empezó noviembre, Liam seguía viniendo al instituto todos los días y alguna que otras tardes, que podíamos quedábamos y no sería la primera vez que se quedaba a dormir en mi casa. Pero el 1 de noviembre la cosa cambió. Ese día al levantarme me puse esto:


Ese día las seis horas que tuve de clase, como todos los días, fueron pasables, aburridas como siempre, pero nada más. Ahora Miguel y yo nos llevábamos genial, el me había empezado a contar cosas suyas, pero yo no demasiadas. -Además yo estaba confusa, Liam y yo teníamos algo, era parecido a una relación, pero ninguno estaba seguro de lo que quería, hasta que ese día, yo me di cuenta de que lo único que quería era tenerlo conmigo siempre, ese día me di cuenta de cuánto lo necesitaba.- Se acabaron las clases y cómo todos los días salí a la entrada principal con Miguel a mi lado, me senté en la acera y me quedé esperando a que Liam llegara y me acompañase a casa. Liam se empezaba a retrasar, pasaban treinta minutos, algunas veces, si iba a llegar tarde, me avisaba, pero esta vez no fue así.
Miguel- Uxía, ya es tarde, no creo que Liam venga hoy, vamos, te acompaño yo a casa.
Yo- No me pienso ir. Tú te puedes ir, no vaya a ser que te digan algo por llagar tarde.- Se me notaba borde y triste.-
Miguel- No te pienso dejar sola.- Eso me recordó aún más a Liam, él me había dicho que siempre iba a estar ahí.-
Pasó una hora y media y Liam no llegaba y Miguel me convenció para que me fuera a casa. Me despedí de Miguel, llegué a casa y me metí en mi cuarto, ya sé que solo era un día sin verlo, pero para mí eso era como una semana.
Lo peor era que a cosa no fue a mejor ya pasaban dos semanas que no tenía noticias de Liam, sólo había rumores como que se había echado novia, o que se había mudado a la ciudad, rumores en los que yo intentaba no pensar. Cada día me frustraba más el pensar que no lo volvería a ver y lo peor es que no me cogía las llamadas, no me respondía a los mensajes, no sabía que coño le pasaba, pero me estaba empezando a hartar de esperarle todos los días después de clase y que él nunca apareciera, me estaba hartando de llorar casi todas las noches, así que decidí olvidarme de él. Volví a hacer vida normal, hasta empecé a ligar un poco con Miguel, él había estado siempre conmigo.
Era 25 de noviembre, me desperté con una llamada, di un salto, por un momento pensé que podía llegar a ser Liam, pero no, era mi madre.
*hablando por teléfono*
Mamá- Hija, solo llamábamos para decirte que llegaremos el 30 de noviembre, y que sentimos mucho no poder estar para tu cumpleaños, pero puedes comprarte lo que quieras, que después ya te damos papá y yo el dinero.
Yo- Vale mamá, que tengáis una buena vuelta en avión y no te preocupes, no me compraré algo muy caro.- Le colgué no tenía ganas de hablar y además me tenía que ir preparando o llegaría tarde a clase, y no quería ya me habían empezado los exámenes de evaluación y quería sacar buenas notas para poder ir a una buena universidad. Me puse esto:
No sabía porqué, pero ese día estaba más animada, creo que empezaba a dejar el pasado en su sitio y a ponerle buena cara al presente y al futuro.
Llegué al instituto y me pasé por mi taquilla a coger unos libros, no sabía porqué, pero tenía la sensación que la taquilla de Liam volvía a estar llena, que alguien la volvía a utilizar. Aún faltaban quince minutos, así que me puse a dar vueltas por el instituto. Alguien vino por detrás y me tapó los ojos.
- ¿Quién soy?- Su voz dulce lo delataba, era Miguel.-
Yo- Miguel no hagas el tonto.
Tan pronto Miguel me quitó las manos de los ojos sentí que alguien nos miraba fijamente, esa mirada ya la había sentido antes. Aunque había mucha gente por los pasillos en ningún momento dudé que Liam estuviera allí, y así era, estaba al fondo del pasillo y me miraba fijamente.
Empezó a acercarse a mí, yo intenté resistirme a mis impulsos de abalanzarme sobre él y besarlo, ahora Miguel se había puesto a mi lado. Yo ya sabía que a Miguel no le caía muy bien Liam, exactamente desde que me había dejado tirada todos los días esperándolo en la entrada del instituto.
Liam estaba a poco más de un metro de mí, yo me di la vuelta, no quería volver a pasarlo mal por su culpa. Me agarró y con cuidado me giró hasta que lo estuviera mirando.
Hubo un silencio.
Liam- Hola.
Yo- Hola.
Liam- ¿Qué haces con él, estáis saliendo?
Yo-No, somos amigos. ¿Qué haces tú aquí? Pensaba que te habías ido para no volver.
Liam- Déjame explicártelo, pero antes ven.- Aún seguía agarrándome del brazo, y tiró de mí para que lo siguiera. Yo me dejé llevar.
Miguel- Uxía, ¿estás segura?
Yo- Si, no te preocupes, nos vemos luego.
Me llevó a un patio con unas gradas y nos sentamos.

Liam- Uxía, cuando me fui del instituto,- empezó a hablar- yo sabía que lo ibas a pasar mal, bueno, los dos, y si te venía a ver, o a recoger para llevarte a casa todos los días aún era peor, porque de esta manera, nunca te olvidarías de mi.- Le iba a interrumpir, pero no me dejó.- Así que pensé que lo mejor era que no volvieras a saber nada de mí, que rehicieras tu vida con otro que mereciera la pena, con otro chico que siempre fuera a estar ahí, y ese no era yo. Pero no me pude olvidar de ti, y no descansé hasta que mis padres aceptaron volver a meterme en este instituto.

domingo, 20 de octubre de 2013

Capítulo 10:
Mi corazón empezó  a latir fuertemente, no me esperaba nada bueno.
Liam- Me voy del instituto. Me lo dijeron hoy por la mañana mis padres, y no fui al instituto, porque me obligaron a ir a ver mi nuevo instituto, pero lo bueno es que está a menos de un kilómetro del antiguo, así que nos podremos seguir viendo.- No sabía que decir. Aquello era una mierda, que no llegaba en un buen momento, mi única razón para no venirme abajo todos los días y no dejar el instituto era Liam, y ahora que se iba, no iba a tener ninguna razón.- Mierda Uxía, no me mires así, yo no me quiero ir, pero mis padres no piensan cambiar de opinión.
Yo- No pasa nada, es lo mejor para ti, sacas buenas notas, y si quieres entrar en una buena universidad tendrás que ir a un instituto mejor. Es lo mejor para ti, me alegro.- No era de las que se derrumbaba delante de la gente, por eso no lo hice en ese mismo momento.- Pero prométeme que nos veremos por lo menos tres días a la semana.-
Liam- No, te prometo que todos los días después del instituto iré a verte y te acompañaré a casa. Acaso de que ya tengas otro acompañante claro.
Yo- Si te refieres a Miguel no, es el nuevo y se ofreció a acompañarme, ya que hoy no estabas.
Liam- Así que es como un sustituto…
Yo- No, es el nuevo, muy majo y quiere caerme bien.
Liam- Ya, pues como no empiece a guardar las distancias contigo tendré que dejarle las cosas claras.
Yo- No le hagas nada.
Liam- ¿Y se puede saber que ha hecho ese tío para ganarse tu respeto tan pronto?
Yo- Ser sincero conmigo, cosa que podrías probar a hacer de vez en cuando.
Liam- ¿En que quieres que sea sincero?
Yo- En tu pasado con las chicas, en mí.
Liam- Mi pasado con las chicas es… bueno no se…
Yo- Si, si que lo sabes, tu lista de ex novias es bastante larga y poco duradera, por lo que sé.
Liam- Es que yo no les llamaría novias, ya que para mi una novia es algo serio, algo que tiene que ser duradero y algo que haces por amor, y las chicas con las que yo he podido estar, ni a mi me gustaban ellas ni yo a ellas, solo nos atraía nuestro físico. Y tú, ¿Por qué crees que aún no me he decidido a hacer nada contigo? Porque por ti siento algo, algo de verdad, algo que no he sentido por nadie.- No sabía que decir, había metido la pata hasta el fondo, así que solo cambié de tema.-
Yo- ¿Te vas ya mañana?
Liam- Si.
Yo- Mis padres están de viaje, te puedes quedar hasta la hora que quieras.
Liam- Quiero quedarme toda la noche, pero no puedo, sería un irresponsable.- Se levantó y se fue hacia la puerta, yo lo acompañé.- Recuerda que mañana y todos los días me voy a pasar a recogerte, así que espérame.
Yo- Eso haré.- Nos acercamos lentamente hasta que nuestros labios se unieron completamente.
No me podía hacer a la idea de que no lo iba a volver a tener a mi lado en clase, de que no me iba a acompañar a todas partes y de que no me iba a proteger de cualquier gilipollas que se me acercara.
Al día siguiente, al llegar al colegio y no ver a Liam, me sentí sola, faltaba alguien, alguien a quién apreciaba mucho.
Llegué a clase y me senté, no quería hablar con nadie, ni que nadie me molestara. El silencio de mi alrededor se interrumpió tan pronto una voz de pito me dirigió la palabra.
- ¿Dónde está Liam? Sé que lo sabes, así que ya me lo estas diciendo.- Era Sara Marshow, mi día ya estaba siendo demasiado duro cómo para que viniera ella a hablarme y aún por encima de Liam.-
Yo- Liam se cambió de instituto. Ya está ahora déjame en paz.
Sara- No te pienso dej….
Miguel- Sara lárgate de aquí si no quieres que te largue yo.- Esta le miró con cara de asco y se fue.-
Yo- Gracias.
Miguel- No te preocupes encontrarás a otra persona que te llene como lo hacía Liam.- No le contesté pero si lo hubiera hecho le habría dicho que no quería a otra persona, que yo quería a Liam.-
Pasó el recreo conmigo, aunque yo prácticamente no había abierto la boca, solo quería que llegara el final de las clases para ver a Liam.
La hora llegó, me pasé por la taquilla, dejé mis cosas, pero eso me hizo recordar a Liam, ya que la taquilla que estaba a mi lado era la suya y ahora ya no era de nadie, Miguel me acompañó a la salida, y aunque yo me opuse, se quedó conmigo hasta que llegó Liam.
Liam- ¿Qué haces con ella?
Miguel- Solo me preocupo por ella y la acompaño.
Yo- Muchas gracias Miguel de verdad, pero ahora ya te puedes ir, Liam me va a acompañar a casa.
Liam- Si, ya me ocupo yo por ella, no te preocupes.
Miguel- Pues no sé que decirte, no se si la dejo en buenas manos.- Miguel se fue y Liam me acompañó a casa.-
Liam- Creo que ese Miguel no me cae muy bien, pero supongo que es porque él pasa toda la mañana contigo y yo no puedo.
Yo- Solo intenta que no me quede sola, si no fuera por él nadie me habría quitado hoy a Sara Marshow de encima.
Liam- Bueno, pero si te pasa algo o necesitas algo dímelo.

Yo- Esta bien, pero voy a estar bien.- Eso era lo que decía, pero mi mirada me delataba, tenía los ojos llorosos, no podía tener a Liam delante y no pensar en lo que pasaría en u  futuro no muy lejano. Me besó y se fue, ahora tenía clases por las tardes y no se podía quedar mucho o llegaría tarde.

sábado, 19 de octubre de 2013

Capítulo 9:
Sonó el despertador, me disponía a pasar otro día de mi vida en un instituto. Me puse esto:

Bajé, mi hermano estaba desayunando, yo hice lo mismo y nos fuimos. Llegamos al colegio justo a tiempo, pero cómo siempre, no estaba el profesor. Lo primero en lo que me fijé al entrar en clase fue en que había un corrillo alrededor de alguien, dejé las cosas en mi pupitre y me senté a esperar a que llegara Liam. Alguien se acercó a mí, no me sonaba de haberlo visto antes en clase.
- Hola, me llamo Miguel.
Yo- Hola, yo soy Uxía y tu, ¿eres nuevo, no?
Miguel- Em…. Si, y como he visto que eres la única que no ha venido a presentarse, vine yo.
Yo- Ya bueno, no te esperes mucho de mí.- Se sentó en dónde se solía sentar Liam.- ¿Qué haces?
Miguel- Sentarme, ya llegó el profesor.
Yo- Ya, pero es que ese asiento… bueno, da igual- Estuve las tres primeras clases mirando hacia la puerta y esperando que Liam entrara por esta, y echara a ese tal Miguel de su sitio, pero eso no ocurrió. Llegó la hora del recreo y no me apetecía estar con nadie que no fuera Liam, así que me fui a unos pasillos poco transitados y me senté al lado de unas taquillas. Escuché unos pasos, pero no le di importancia, hasta que alguien se sentó a mi lado.
- ¿Te gusta estar sola? a mi también.- Aquella no era la voz que me habría gustado escuchar en ese momento. Odiaba el instituto, y lo único que hacía que fuera soportable era Liam, pero no estaba allí para arreglarme el día y para quitarme a los pesados de encima.-
Yo- Si, pero estar sola completamente, no acompañada de alguien, ¿sabes?
-¿Te acuerdas de mí?- Levanté la cabeza, si me acordaba de él, era el nuevo, pero era incapaz de recordar su nombre pero es que a demás en ese momento me fijé en algo más, era un chico muy guapo, tenía en pelo negro, era alto, de piel morena y muy, muy guapo.-
Yo- Si, pero de lo que no me acuerdo es de tu nombre.
-Miguel.- Me respondió con una sonrisa, parecía majo y todo.-
Yo- Bueno Miguel, ¿y que te trae a ti por un instituto como este?
Miguel- Bueno, la verdad, es que me echaron de los otros tres institutos, así que este fue el único en el que me cogieron. ¿Y a ti, que te trae por aquí?
Yo- Pues que a mis padres se les  dio por cambiarme de instituto el último año.
Miguel- Que putada.- Era casi la hora de entrar en clase, se notaba porque la gente empezaba a pasar por nuestro lado, y se nos quedaba mirando. Me levanté y él hizo lo mismo, aquel pasillo se había convertido en el alma de todo el instituto, ahora todos estaban allí mirándonos. Empecé a caminar cuando alguien me tocó el culo, y yo por acto reflejo me di la vuelta y le proporcioné una bofetada al chico que tenía detrás de mí, resulta que este era Miguel, pero por la cara que tenía, sabía que él no había sido el gilipollas que me tocara el culo.-
Yo- Dios mío, joder, lo siento, de verdad, lo siento muchísimo, no era mi intención, alguien me…. y yo….
Miguel- Tranquila, no pasa nada, de verdad, estoy bien.- Me sentía avergonzadísima.-
Llegamos a clase y él se volvió a sentar en el sitio de Liam, no sabía porqué, pero aquello me molestaba, ese era el sitio de Liam.
Sonó el timbre, mi hermano se acercó a mí.
Danny- Uxía, que no voy a comer a casa, quede con unos amigos y amigas ¿crees que llegarás bien casa?
Yo- No tengo diez años, me sé el camino a casa y no me va a pasar nada.- Salí del instituto, ese día tenía que ir andando sola a casa.
- Uxía, Uxía, espera.- Me paré y giré la vista era Miguel, venía hacia mí.- Podría acompañarte a casa, ya que la mía aún queda más lejos que la tuya y me pilla de camino.
Yo- Como quieras.
Llegamos a mi casa, habíamos estado hablando los aproximadamente quince minutos que nos llevó llegar a mi casa. El chaval era majo, y quería caerme bien,  cosa que estaba consiguiendo.
Yo- Bueno, pues esta es mi casa, y no te voy a invitar a pasar ya que es el primer día que hablo contigo.
Miguel- Me parece bien, así estaré mejor pensando en que no dejarás entrar a cualquiera en tu casa.- Aquello iba con segundas.-
Yo- ¿Qué quieres decir?
Miguel- Nada, bueno ya sabes que en los institutos la gente se entera de todo, y andan diciendo por ahí que tú y Liam Payne… tenéis algo.
Yo-  Ya bueno, la gente miente mucho, Liam y yo  no tenemos nada.
Miguel- No creo que un tío pueda estar con una tía que está tan buena, sin tener nada con ella, y menos Liam Payne.
Yo- Bueno me da igual lo que piense la gente, solo sé que Liam es un amigo y que fue el único que en el primer día de clase vino ajunto mía y desde ese día el tiempo que estamos en el instituto lo pasamos juntos. Ahora yo me voy a mi casa.
Miguel- Oye, no te enfades, yo solo te digo lo que la gente va diciendo por ahí.- Me dio dos besos y se fue.-
Entré en casa, dejé la mochila en el suelo, fui a la cocina, cogí algo de comer y me fui al salón a ver la televisión. Al poco tiempo sonó el timbre, abrí la puerta, y allí delante de mí estaba Liam, me estaba mirando fijamente a los ojos.
Liam- ¿Puedo pasar?- Yo me aparté de la puerta y lo dejé pasar.
Yo- ¿Por qué no viniste hoy? ¿Por qué no me avisaste?- En mi cabeza había demasiadas preguntas sin respuestas. Fuimos al salón nos sentamos el uno al lado del otro y yo apagué la televisión. Nos estábamos mirando a los ojos, ninguno decía nada.-
Liam- Uxía, tengo que decirte algo.


jueves, 17 de octubre de 2013

Capítulo 8:
Llegué a casa y en el piso de abajo no había nadie, pero arriba se escuchaba ruido. Subí las escaleras, dejé mi mochila en mi cuarto y fui al de mis padres, estaban los dos, pero estaban haciendo las maletas. Yo no sabía que pasaba, me quedé en la puerta y nadie se giró para darme una explicación.
Yo- ¿A dónde nos vamos?
Mamá- Tú a ninguna parte, tú padre y yo nos tenemos que ir, en el trabajo nos obligan a irnos unos dos meses a Suecia.
Yo- ¿Estaréis en mi cumple?
Papá- No lo sabemos, pero cómo mucho llegamos ese día o más tarde, si nada se complica.
Yo- Y… ¿Pued….- mi padre me interrumpió.
Papá- Si, ese día puedes dar una pequeña, PEQUEÑA- resaltó, por si no me había quedado bien claro- fiesta.- No le iba a preguntar exactamente eso, pero bueno, en parte ya me había respondido. Podía invitar a alguien ese día, a alguien especial.
Yo- ¿Y Arthur y Danny?
Papá- Arthur se queda con vuestra abuela.- Esa era mi abuela paterna, que vivía a unos 15 kilómetros de nuestra casa.- Y tu hermano Danny ya es mayorcito, al igual que tú, para cuidarse solo.
Me fui a mi habitación y no salí hasta que mis padres llamaron a mi puerta para despedirse, eso hice y me volví a meter en la habitación. Estaba observando la nota que Liam me había dejado en la taquilla. Si, era su número de teléfono, pero ¿y qué?, ¿Qué era lo que pretendía?, ¿qué cogiera mi móvil, lo añadiera a contactos y que después le hablara por whats up, o algo así? No lo sabía, pero los dos primeros pasos ya los había dado. Pero aún no me había decidido a hablarle. *Llamaron a la puerta*.
Yo- Pasa.
Danny- Oye Uxía, que invité a un par de amigos a casa, y bueno, que en unos diez minutos estarán aquí.
Yo- Vale Danny, no te preocupes, mamá y papá no se enterarán, pero no me molestéis, ni hagáis mucho ruido. Me voy a quedar aquí todo el rato, cómo mucho bajaré para coger algo de comer.
Danny- Como quieras, pero si quieres puedes estar con nosotros.
Yo- Emm… de verdad, te lo agradezco, pero no.
Mi hermano se fue y al poco rato sonó el timbre de casa, eran sus amigos, por lo que podía escuchar eran unos siete u ocho contando a mi hermano. Me fui a duchar, pero esta vez al salir de la ducha, en vez de salir en albornoz para recorrer los pocos metros que hay hasta mi habitación, ya salí en pijama, por si a alguno de los amigos de mi hermano se le diera por pasearse por el piso de arriba. Entré en mi habitación y al darme la vuelta para cerrar la puerta vi a una persona detrás de esta, yo di un paso hacia atrás del susto y esta persona se rió.
- Lo siento Uxía, de verdad que mi intención no era asustarte.- Era Liam, le di un codazo en el brazo.-
Yo- No lo vuelvas a hacer y… ¿Qué haces en mi habitación?
Liam- No se, estaba solo en casa, tu hermano nos invitó a su casa,- mi hermano también tenía su número de teléfono, y hablaba con él, y yo a mi hermano le había contado que creía que me gustaba Liam, y como le dijera algo… me sentaría fatal, pero por otra parte, sabía que lo había invitado y le había dicho dónde estaba mi habitación por mí.- y venimos todos, después le pregunté si estabas me dijo que sí y me dijo dónde estaba tu habitación, y así llegué hasta aquí.
Yo- Pues que sepas que no me gusta que la gente entre en mi habitación sin mi permiso, así que toma nota para la próxima vez que lo hagas.- Su sonrisa se agrandó de oreja a oreja.-
Liam- Tomo nota, ya que quieres que haya una próxima vez.- La verdad era que si que quería, pero no se lo iba a decir. Me senté en la cama y solté un suspiro.-
Yo- Pues la verdad es que no me importaría, pero para la próxima vez ahórrate lo de darme un susto.
Liam- Vale, pero, que te parece si la próxima vez me llamas y me dices ¿oye, te vienes a mi casa?, o ¿quedamos? No te di mi número para que lo dejes encima del escritorio cogiendo polvo.
Yo- Bueno, tú también podrías hacer algo, y si no tienes mi número se lo pides a mi hermano.
Liam- Uxía, tengo tú número desde el primer día de clase, y ya que tú no me lo pedías, y como te gusta hacerte de rogar, te facilité las cosas y te lo puse en la taquilla.- La habitación se quedó en silencio. Liam seguía de pie, pero ahora estaba cerca de mi cama.-
Yo- Puedes sentarte, no muerdo.
Liam- Bueno, eso de que no muerdes, me lo estoy planteando muy seriamente.- Se rió y sentó a mi lado, me rodeó con su brazo y me acercó a él.- ¿Sabes? Creo que haríamos buena pareja.
Yo- Yo también lo creo.- Me acerqué a él y lo besé en la mejilla, se giró hacia mí, y sonrió, yo apoyé mi cabeza en el brazo que me estaba rodeando.-
Liam- Me tengo que ir yendo.- Era temprano, aún no eran ni las ocho y media de la tarde.-
Yo- ¿Ya?, que pasa, ¿te vas a ver a tu novia?- No sabía porqué le había preguntado eso, pero lo único que quería es que dijera un simple “no”.
Liam- Tal vez.- Se levantó de la cama, yo hice lo mismo, se despidió de mí y se dirigió hacia la puerta, yo me di la vuelta y me dirigía a coger un libro de mi estantería, cuando de repente, me cogen del brazo, me giran y me besan, esta vez en la boca.-
Liam- Yo no soy mucho de novias, pero tal vez algún día la cosa cambie.- Yo que me había quedado sin respiración, lo único que hice fue sonreír.-
Tenía hambre, así que bajé a por algo de comer, los amigos de mi hermano ya se habían ido y ahora él estaba viendo un partido de fútbol. Me hice un sándwich y me senté con mi hermano.
Danny- ¿Te gusta o solo es un lío tuyo?
Yo- No lo sé, pero creo que me gusta, y de verdad.- Me miraba con cara de asombro, la verdad es que yo tampoco era mucho de estar colada por nadie ni de tener novio, ya que una vez que llega el verano y nos los ves y a lo mejor te aparecen con cinco novias más. Sabía que Liam tenía fama de ligón y de guaperas por todo el instituto, pero no me importaba, yo había visto en él algo que ninguna otra chica había visto en él, yo había visto cómo era de verdad, su interior, no solo su, clarísima, belleza exterior.
Me fui a dormir y en lo único que pensé antes de quedarme dormida era en él.


miércoles, 16 de octubre de 2013

Capítulo 7:
El profesor mandó ponerse en parejas para lo que quedaba de trimestre, miré a Liam y él me miró, era cómo si tuviéramos telepatía y le iba a decir si venía conmigo cuado:
Sara- Profesor,- dijo con la misma voz que me había irritado hace un par de minutos- Uxía Tello y yo, Sara Marshow, vamos en pareja.- La miré con mirada fulminante y ella me sonrió, esa sonrisa, esa sonrisa de falsa me ponía de los nervios, pero me tuve que aguantar. Miré a Liam, puse los ojos en blanco y él se rió. Liam iba con otro amigo suyo, cosa de la que me alegraba, ya que no quería por nada del mundo que fuera con mi hermano y este le empezara a contar cosas mías.-
Esa hora se me pasó lentísima, pero cuando por fin acabó cogí mis cosas, salí de clase y me fui a la taquilla a por los libros de la siguiente materia.
Tenía sociales, así que cogí el libro, la libreta y cerré la taquilla, pero alguien me asustó.
Yo- Joder Liam que susto.- Estaba allí frente a mí apoyado en su taquilla.-
Liam- Deja que te lleve, las cosas.- Intenté resistirme a que me llevara el libro, la libreta y la carpeta, pero él insistió y acabé por dárselo. Fuimos caminando hacia clase lentamente, íbamos hablando de nuestras cosas, parecía que cada vez íbamos más lentos, no queríamos llegar a clase, estaba disfrutando tanto de aquellos momentos, que me pasaría escuchándolo hablar una semana entera. Llegamos a la puerta de clase y nos quedamos allí hablando. Pasaba totalmente de lo que me había dicho Sara Marshow, no iba a para de hablar con Liam sólo porque ella así lo quisiera. Seguimos hablando, pero no por mucho tiempo, ya que llegó la profesora y tuvimos que entrar en clase.-
Sonó el timbre, era la hora del recreo, la profesora seguía dando la clase, pero la gente se levantaba y se empezaba a ir, así que dejó de hablar. Yo recogí mis cosas y cogí la barrita de chocolate y cereales que me había traído de casa. Salí de clase, pero me quedé en la puerta esperando a Liam, estaba en clase con un grupo de chicos, salieron de clase.
Liam- Yo me quedo.- Sus amigos empezaron a silbar y a hacer sonidos que imitaban esto: “fiu, fiu”, “ui,ui,ui” y “uoooo”. Liam les miró directamente a todos y estos se callaron y se fueron.-
Yo- ¿Me acompañas a la taquilla? Tengo que dejar esto.
Liam-  ¿Qué, ya le cogiste gustillo a estar conmigo?- Él enarcó las cejas y sonrió. Con eso si que no, con eso no podía, me temblaban las piernas, estaba demasiado guapo como para ser verdad.-
Yo- No te vayas de guay, que no te necesito para nada.
Liam- Eso no me lo creo yo, si no, no me preguntarías si te puedo acompañar a la taquilla, que está a unos cien metros de clase.- Se rió.-
Yo- Ya, pero no te preocupes, que ya voy yo sola.- Me fui dejándolo atrás, pero seguía sintiendo su respiración en mi nuca, me estaba siguiendo, y estaba muy cerca de mí. Lo sentía cada vez más cerca, metí las cosas en la taquilla y la cerré, en ese momento me agarró el brazo y me dio la vuelta de manera que lo estuviera mirando, se me acercó a la oreja.
Liam- Te voy a acompañar siempre, ¿recuerdas?- Me besó el cuello, en ese momento me quedé paralizada y me puse roja como un tomate. Pasamos el recreo los dos juntos. Las próximas tres horas, con suerte, se me pasaron volando, no podía parar de pensar en Liam, en su aliento contra mi cuello, en su beso. Cada vez que lo miraba, o que pensaba en él, me mordía el labio, porque me moría de ganas de besar los suyos.

Al recoger las cosas para irme a casa busqué a Liam por clase, pero no lo encontré. Para ir a la puerta de salida, pasé por delante de mi taquilla, y me fijé en que tenía algo pegado, era una nota, ponía un número de móvil y tenía algo escrito: “Te voy a acompañar siempre”. Incluso antes de leer la dedicatoria ya sabía de quien era, era de Liam.

martes, 15 de octubre de 2013

Capítulo 6:
A la mañana siguiente me levanté y me puse esto

Hice caso al consejo que me había dado Liam ayer y hoy fui más “tapada”.
Bajé a desayunar, pero hoy tardara un poco más y ya no había nadie en casa, Danny, supuesta mente me tenía que llevar y me había dejado allí, menos mal que el instituto no quedaba a más de quince minutos andando, y sólo quedaban veinte para que empezaran las clases. Me cogí una barrita de chocolate, salí de casa y eché a andar, no podía parar de pensar en que mi hermano me había dejado tirada, no sabía por qué hoy había salido antes de casa. Llegué al instituto poco más de quince minutos después de salir de casa, justo a tiempo, antes de que sonara el timbre. Legué a clase y me dirigí a mi sitio, pero reparé en una cosa, a mi lado no había nadie, se puede decir que me desilusione un poco, al ver que Liam no estaba allí, miré a mí alrededor por si acaso estaba en otra parte de la clase, pero no lo vi.
- ¿Me estabas buscando?- Al escuchar su voz el corazón me dio un vuelco, era Liam.
Yo- No te creas, sólo me estaba asegurando de que estaba mi hermano, ya que hoy me dejó tirada en casa y me tuve que venir andando.- Él se rió.-
Yo- Yo no le veo la gracia.- El profesor se estaba retrasando.-
Liam- Por lo que veo me hiciste caso y hoy vienes más tapadita.- Sonrió de esa manera en la que a mí me dan ganas de lanzarme a sus brazos, pero me contuve.- Así me gusta.
Yo- Ya, pero es que no lo hago por ti, solo lo hago por mi.
Llegó el profesor y nos sentamos, intenté estar atenta, no logré enterarme mucho de lo único que me enteré fue que dijo algo como “en la antigüedad no existían los aparatos electrónicos que hay ahora, y la gente sobrevivía igual”, no sabía en que clase estaba, pero tampoco me importaba mucho, no solía sacar malas notas, pero no estaba atenta en clase, solo estudiaba en casa. Se acabó la clase y me quedé en sitio dibujando en mi libreta, cuando un grupo se formó a mí alrededor y me tapaba toda la luz.
Yo- ¿Os podéis apartar por favor?
- Me temo que no.- Era voz de chica, levanté la cabeza y la miré fijamente con cara desafiante, era la típica niña pija de papá, que todo lo quería y todo lo tenía y a sus lados tenía a sus “fieles” amigas, todas se parecían.- Me llamo Sara.
Yo- Yo soy…- me interrumpió.-
Sara- Uxía, ya lo sé, llevas un día aquí y ya me sé tu nombre, deberías estar agradecida.- Mis pensamientos en ese momento eran crueles, muy crueles hacía aquella chica llamada Sara y su grupito, que asentía la cabeza cada vez que ella decía algo.- Te has hecho muy famosa por ahí, pero una cosa te voy a decir, conozco a Liam desde hace tres años y no pienso permitir que alguien como tú, me lo quite, estaba empezando a conseguir que él sintiera algo por mí, así que ya te puedes mantener alejada de él.- Me estaba empezando a cabrear, pero no quería armar un espectáculo, así que me contuve.-
Yo- Mira, para empezar a mí no me hablas con ese tono, segundo no te creas superior que mí, porque no lo eres y tercero, tienes a Liam para ti solito yo no lo quiero para nada.- Cogí mi bolso, me levanté y me fui al baño, estaba a punto de explotar, no soportaba el instituto, ni a la gente y justo me tenía que tocar a mí a la niñata consentida. No me gustaba que me hablaran en ese tono, pero lo peor era que me había sentado mal que me dijera que estaba empezando a tener algo con Liam antes de que yo llegara, por lo guapa que era esa chica y por el cuerpo que tenía, estaba casi segura que lo estaban empezando a tener eran relaciones sexuales, ya sé que no me debería importar, Liam no era mío ni nada por el estilo, pero no lo podía evitar, me jodía.
- No les hagas caso, y menos a Sara, no merece la pena.- ¿cómo me había encontrado? Ahora Liam estaba detrás de mí.-
Yo- Ya, pero creo que según Sara,- dije con un tono sarcástico y de burla,- no puedo hablar contigo, eres suyo y no va a permitir que te aleje de ella. Y…. ¿Qué haces tú en los baños de chicas?- Él se rió.-
Liam- Pues te vi entrar cabreada y aquí estoy. Sara está coladita por mí desde hace tres años, y la pobre no se da por vencida y se cree que me cae bien, aun que claro no es así, pero que le voy a hacer un chico con una belleza cómo la mía, no me extraña que les guste a todas.- Me aclaré la garganta.-
Yo- No, a todas no, a mí no.- Se me quedo mirando, se estaba riendo, me besó en la mejilla y se fue.-
Yo por un momento me quedé paralizada, era la primera vez que Liam me besaba, y aunque solo fuera en la mejilla, era un beso suyo. Sacudí la cabeza y volví a la tierra. Cogí mi bolso, que había posado en el suelo, fui a mi taquilla miré el horario y ahora me tocaba química, tenía que ir al laboratorio, y como siempre, no sabía dónde estaba. Cogí el libro y metí en medio de la masa de gente que estaba por los pasillos en busca del laboratorio, cuando alguien me cogió de la mano, me dio un tirón y me llevaba entre la gente, no sabía a dónde me llevaba, y aún no le había visto la cara pero solo por el tacto suave de sus manos los reconocí, era Liam. Me soltó cuándo llegamos a la sala, que por intuición deduje, que era el laboratorio, ya que tenía todo tipo de artilugios dentro. No sabía cómo lo había hecho, pero Liam me había encontrado entre una masa de gente que iba hacia todas las direcciones y sabía que estaba buscando el laboratorio.-
Yo- Gracias, me has salvado, pensaba que nunca encontraría el laboratorio, y que nunca saldría de esa masa de gente en la que algunos tíos aprovechan que no los veo para restregarse o tocarme el culo.
Liam- De nada, pero para la próxima vez podrías avisar y te acompañaría desde un principio.
Yo- Si, tranquilo, creo que a partir de ahora no me separaré de ti, seré cómo una lapa.- Los dos nos reímos.-
Liam- Pues no estaría mal, así no me tendría que preocupar si estás en apuros o si algún gilipollas te está haciendo algo.- Iba a contestare cuando llegó el profesor. Cuándo este entró por la puerta todas la chicas suspiraron y lo miraban fijamente, al parecer era el profesor por el que todas tenían debilidad, y la verdad es que no era feo, pero Sara no lo estaba mirando a él, me estaba mirando a mí con cara de loca.-

lunes, 14 de octubre de 2013

Capítulo 5:
Llegamos a casa, abrimos la puerta y yo fui la primera en entrar en casa, mi madre estaba haciendo la comida, mi padre poniendo la mesa y Arthur viendo la televisión. Los saludé a todos y subí a mi habitación para ponerme algo más cómodo, me puse un chándal gris y unas zapatillas, y bajé a comer.
Mamá- ¿Qué tal os ha ido a los dos en el primer día de instituto?
Danny- Bien mamá.
Papá- ¿Y habéis hecho muchos amigos?- Yo sabía que esa pregunta iba sobre todo para mí, ya que mi hermano no tenía problema en relacionarse con la gente.
Yo- Pues si.
Danny- Si, la verdad es que son todos muy majos, sobre todo… Liam, Liam Payne ¿verdad Uxía?
Mamá- ¿Quien es ese tal Liam?- Mi madre me estaba apuñalando con la mirada, no se que esperaba que le dijera.-
Yo- Pues es el único amigo que tengo hasta ahora el en instituto, a parte de Danny, claro. Es muy majo, y…- estaba a punto de decirle protector por que me había defendido ante un gilipollas que me tomara por puta o algo así, pero si le decía eso no me esperaba ni su reacción ni la de mi padre así que me callé.-
Papá- ¿Y… que?
Danny- Y muy guapo.- Yo me sonrojé, acabé de comer lo antes posible para poder irme a mi cuarto y descansar.-
Una vez en mi cuarto me tumbé en la cama, pero al poco tiempo alguien llamó a la puerta y esta se abrió.
Arthur- ¿Me puedes ayudar con los ejercicios?
Yo- Pues claro.- Entró en cuarto con un libro y una libreta, eran de matemáticas, le ayude en lo que no entendía y se fue. Por fin me encontraba a solas otra vez, tenía tiempo para pensar en que había pasado hoy, en mis emociones y sentimientos respecto a Liam. Me quedé dormida mientras hacía un repaso de lo que me había pasado hoy y cuando me desperté no había nadie en casa, solo una nota en la nevera:
Nos hemos ido a dar una vuelta y de compras, volveremos tarde, mamá, papá y Arthur.- Esto era típico, dejar una nota cuando sales de casa y no quieres molestar, lo peor era que las veces que yo lo había hecho me habían castigado por no avisarles de que me iba, así que las únicas persona que lo podían hacer eran ellos. No ponía Danny en la nota, por lo que me supuse que iría a dar una vuelta con sus amigos.
Me fui al salón y me puse a ver una de mis películas favoritas: Toy Story 1.
Cuando esta acabó me dirigía a ducharme cuando la puerta de casa se abrió y entraron mi madre, mi padre y Arthur venían con bolsas, intenté que no me vieran y seguí subiendo las escaleras, pero no funcionó.
Mamá- Uxía vete al coche y coge las bolsas que quedan.- Y eso hice.-
Fui al coche y cogí lo que quedaba cuando estaba cerrando la puerta del coche apareció Danny, que me cogió las bolsas y entró en casa, yo entré después de él.
Subí las escaleras y me fui a ducharme, pero antes de llegar al baño ya oí la voz de mi madre chillándome desde el piso de abajo.
Mamá- Uxía, tan pronto acabes de ducharte baja a cenar y después subes el material escolar que te compramos.

Acabé de ducharme, y aunque no tenía hambre bajé a cenar, ya que mis padres si no como, o si no tengo hambre lo relacionan con que me pasa algo y no era así solo quería descansar y prepararme para el día que me esperaba mañana en el instituto. Acabé de cenar, recogí mi plato y cogí las bolsas en las que había libretas y otro tipo de material escolar, me despedí de todos y me volví a mi cuarto. Ya estaba en pijama, así que solo me metí en cama, pero no daba dormido, no me podía quitar algo de la cabeza, o más bien a alguien, a Liam, ¿qué tenía que me gustaba tanto?, había sido tan majo conmigo, no me había dejado sola ni por un segundo, y me había defendido ante un “chico” que me había tomado por prostituta. Esa noche no había parado de pensar en él, en su sonrisa, en su forma de ser conmigo, sólo pensaba en él.

domingo, 13 de octubre de 2013

Capítulo 4:
Me puse camino a clase, y él me siguió.
Yo- Liam no hace falta que vengas, puedes irte con tus amigos, no necesito a nadie que vaya conmigo a dónde yo vaya.
Liam- Prefiero quedarme, estoy más a gusto contigo.- En ese momento no respiraba, sólo lo intentaba.-
Yo- ¿Me estás diciendo que estás mas a gusto conmigo que con tus amigos de toda la vida?- Dije con un tono irónico mientras en mi rostro se formaba una sonrisa.-
Liam- Para empezar que no son amigos, son compañeros, no son de toda la vida son de hace tres años, y sí, prefiero estar contigo eres agradable, nueva, sin amigos y me caes bien.- Por alguna razón me había sonrojado, pero al mismo tiempo me molestaba que me dijera que no tenía amigos.-
Yo- Me las apañaría perfectamente aunque no te hubiese conocido.
Liam- Eso ya lo sé, eres lista y tienes carácter, pero te las apañas mejor conmigo.- Su sonrisa, esa que no se había borrado nunca de su rostro, se había ampliado de oreja a oreja.-
Llegamos a clase, fui a mi pupitre y cogí esta chaqueta:
(Estaba colgada de mi silla).
Me la puse alrededor de la cintura, y cuando nos dirigíamos a salir de clase, sonó el timbre anunciando que el recreo de 20 minutos se había terminado, y yo seguía con la manzana en la mano, aunque a decir verdad tampoco tenía mucha hambre.
Liam y yo estábamos hablando cuando llegó mi hermano.
Danny- Uxía, ¿dónde te habías metido? No te vi en todo el descanso.- Se calló por un segundo y vio que a mi lado estaba Liam.- Pero por lo que veo estuviste bien acompañada.
Yo- Tranquilo Danny, no hace falta que te preocupes por mí.
En las tres horas siguientes lo único que hice fue hacer maragatos en mis folios e intentar que Liam no notara que lo estaba observando, de vez en cuando me miraba y yo estaba pasmada mirando hacia él y lo intentaba disimular haciendo que estaba mirando hacia el corcho o a la pared, pero él no se lo tragaba y me sonreía, cada vez que me miraba, y yo cada vez moría un poco más.
Sonó otra vez el timbre, pero esta vez era para avisarnos de que nos podíamos ir a casa. Cogí mi bolso, mi carpeta y un par de libros que no me cogían en el pupitre y los iba a meter en la taquilla. Deje los libros en la taquilla y al cerrar la puerta de esta en la taquilla de al lado había un hombre mirándome fijamente a los ojos.
Liam- ¿Te pensabas ir sin despedirte?
Yo- No…, o si…., no lo sé, pero aún tengo que esperar a mi hermano que está con sus “nuevos” amigos.
Liam- Si quieres te puedo llevar yo a casa.
Yo- No gracias, no me subo al coche de cualquiera.
Liam- Y me parece bien pero es que yo no soy cualquiera.- Justo en ese momento llegó Danny.-
Danny- Uxía, ¿nos vamos?
Yo- Si.- Cuando ya estaba saliendo por la puerta principal se escuchó gritar a alguien.-
Liam- Adiós Uxía, encantado de conocerte, y recuerda mañana ven más tapada.- Yo me dirigía responderle, pero era la hora de la salida y no me podía quedar allí atascando la puerta, así me di media vuelta y mi hermano me guió hacia dónde dejara el coche.-


Capítulo 3:
Me dispuse a dejar los libros que llevaba sobre el pupitre y cuando levanté la cabeza, encuentro que mi hermano me está haciendo señales con el brazo para que fuese allí, yo me tomé mi tiempo, me levanté y me acerqué. Me situé al lado de mi hermano, que me hizo un hueco entre el corrillo de chicos con el que estaba y me presentó a cada uno de ellos, aunque yo solo escuché el nombre de un de ellos, el nombre del que desde que había entrado por la puerta de clase me había llamado la atención, se llama Liam. Todos me saludaron, me estaban mirando y algunos parecía que lo hacían con deseo, yo me quedé allí con ellos, aunque no por mucho tiempo, ya que el profesor no tardó en llegar. Me fui a sentarme al sitio en donde había dejado el bolso y los libros y justo sentado a mi lado estaba él, Liam, el chico al que no le podía quitar los ojos de encima había decidido sentarse a mi lado.
Liam- Tú eres em… la hermana de Danny ¿no?
Yo- Uxía, si, soy su hermana.
Liam- Tu hermano nos ha contado que no haces amigos fácilmente, así que he decidido ponértelo fácil y sentarme a tu lado para que hagas un amigo desde el principio.- Me decía mientras el profesor nos estaba asignando un número de taquilla a cada uno.-
Yo- No necesito a nadie que me facilite las cosas, pero gracias por tu compasión.
Liam- ¿Sabes? Eres un poco arisca.- El tío era guapo sí, y tanto, pero no empezaba con muy buen pie.-
-Señorita Tello señorito Payne, quieren hacer el favor de callarse,- dijo el profesor- ah y sus números de taquilla correspondientes son: el 113 para Uxía y el 114 para ti Liam- Lo tenía al lado en clase y por ese simple hecho lo iba a tener de vecino de taquilla. En el resto de las clases casi no presté atención, ya que me dediqué casi todo el tiempo a mirar a Liam, joder, no sabía lo que tenía pero era algo que me atraía mucho.
Sonó el timbre indicando que era la hora del recreo, así que saqué mi manzana y me disponía a salir de clase cuando.
Liam- Eh Uxía espera- se acordaba de mi nombre, y me estaba llamando. Yo lo esperé en la puerta recibiendo empujones de los demás compañeros que salían de clase, cuando Liam estaba prácticamente a mi lado alguien me empujo para hacerse un hueco y poder salir por la puerta, me empujo con tanta fuera que me di un golpe contra la pared, que me ahorro una caída de culo.
Liam- ¡Eh, Marcos! A ver si nos fijamos más por donde vamos y no empujamos a la gente.- Liam se lo dijo tan alto que ese tal Marcos se paró retrocedió un poco y me pidió perdón, en ese momento lo reconocí, era otro de los que me había presentado mi hermano.
Yo- Gracias, de verdad.- Yo aún estaba apoyada en la pared, cuando me agarró las manos y me atrajo hacia si.
Liam- No hay de que, solo intento que hagas amigos y que lo pases lo mejor posible este año ¿vale?
No sabía porque pero aquel chico tan guapo se había distanciado de su grupo para pasar conmigo el recreo.
Yo- De acuerdo, pero de verdad, que no hace falta, que me las sé arreglar yo sola, no hace falta que dejes a tus compañeros solos.
Liam- Créeme  se las apañarán sin mí.- me sonrió, lo que me hizo perder la cabeza, tenía una sonrisa tan… tan… no tenía palabras ni para describirla.- Además hay mucho pervertido suelto que viendo a una tía como tú pierde el control y más si va provocando.
Yo- ¿Perdona? Que yo voy ¿Qué?- En ese momento pensé que al pobre se le había ido la cabeza.-
Liam- Em… provocando es cuando una chica se pone vestido-short-falda, y digamos que poco más y viene en bragas.- Lo soltó así, sin pensarlo, como si estuviera hablando de cualquier tema con una persona a la que conoce desde hace años.-
Yo- Perdona pero no es mi problema si ahora hacen así la ropa, más corta de lo normal, pero esto no es lo más corto que tengo.
Liam- No, por mi no te disculpes, si le alegras la vista a uno.- Le miré con cara de asco, aunque por dentro me moría de ganas de besarle, no podía caer a los brazos de un tío así como así nada más conocerlo.- Y por cierto si algún día te apetece ponerte esa ropa que dices que tienes que es más corta me avisas, que me gustaría verte con ella.- No me lo podía creer, ¿de que iba? Me acababa de conocer y ya me estaba soltando estas cosas. Cuando alguien pasó por nuestro lado y suelta
- Oye guapa, ¿te vienes conmigo y te doy de lo tuyo?- ese hombre me estaba acosando con la mirada, tanto que me puse detrás de Liam para que el hombre no fulminara más con la mirada y me garré a su cintura, Liam me notó y le dijo.-
Liam- Ya te puedes ir tú si no quieres que te lleve yo, porque después de la paliza que te voy a dar no podrías levantarte, así que lárgate.

Yo- Gracias, por defenderme, pero creo que iré a clase a por la chaqueta y me la pondré por la cintura.- Yo seguía agarrada a su cintura, él me miro de reojo y sonrió, yo al darme cuenta me sonrojé y me separé. Pero él era más rápido que yo, así que me agarró las manos y me  las volvió a colocar en su cintura, estaba vez nos estábamos mirando fijamente, se acercó lentamente a mí, yo dejé que lo hiciera, cuando estábamos a escasamente un milímetro me mordí e labio y con mis manos en su cintura lo aparté.-

sábado, 12 de octubre de 2013

Capítulo 2:
Era lunes, un lunes a mediados de septiembre, era mi primer día en mi nuevo instituto, y en lo único que estaba pensando era en cuanto tiempo quedaba para que acabara este curso para poder ir a la universidad. Me puse esto:

 




Después de vestirme bajé a la cocina, en la que estaban Danny, Arthur y mi madre. Acabamos de desayunar y mi madre se llevó a Arthur al colegio mientras Danny cogía las llaves de su coche para dirigirnos al instituto.
D- Te noto rara ¿estás nerviosa?
U- No- pero eso fue lo que le respondí, pero en mi interior no era así, si que estaba nerviosa, no era de hacer muchos amigos, y tampoco me quería ir de acoplada en el grupo de nuevos amigos que hiciera mi hermano.-
D- Tú no te preocupes ¿vale? Si quieres algo yo estaré ahí.- Mi única respuesta fue una sonrisa.-
Me baje del coche antes que mi hermano, no había sitio en el aparcamiento y tubo que ir a dejarlo a otra parte. Ahora estaba allí sola en frente un montón de gente que estaba separada por grupitos. La gente empezó a dirigirse hasta dentro del establecimiento, era la hora de ir a clase, pero no estaba preparada. No sabía a que clase tenía que ir, se me había olvidado, pasaba por los pasillos perdida y la gente se me quedaba mirando y hasta algunos hitos se habían atrevido a silvarme, cuando de repente mi hermano calló como del cielo.
U- Menos mal que te encuentro.- dije yo soltando un suspiro.-
D- ¿Por qué? ¿Qué te pasa?
U- Para empezar me olvidé de a que clase tengo que ir y segundo la gente se me queda mirando cuando paso a su lado y algunos me silban
D- Mira Uxía ya sé que eres mi hermano y todo eso, pero mira los tíos se te quedan mirando y te silban porque cuando una tía que está buena, es nueva y aún por encima lleva un vestido con el que si se agacha se le ve todo…. Bueno, ya sabes. Ah  nuestra clase es 2 bach. B.

U- Vale, gracias por tus sabias explicaciones de hermano y por recordarme donde estaba nuestra clase.- Le di un codazo y nos metimos en clase, la bienvenida, no fue muy agradable para mí, ya que en cuanto entramos toda la clase se quedó en silencio y se nos quedó mirando yo fui directa a sentarme a un pupitre mientras que mi hermano se presentaba a un grupo de chicos, del cual me llama la atención uno, era guapo, alto de pelo corto y castaño y ojos marrones.-
Capítulo 1:
Yo era una niña de 17 años, a punto de cumplir los 18, en dos meses los cumpliría, que vivía en Londres con su madre, su padre, su hermano mayor y su hermano pequeño. Mi hermano mayor se llama Danny tiene 19 años y el pequeño tenía 12 años y se llama Arthur, puede resultar raro pero con el que mejor me llevaba era con mi hermano mayor, a él se lo contaba todo y si tenía alguna duda, fuera lo que fuera, él siempre estaba dispuesto a resolverla, la relación con mi hermano pequeño también era buena, pero no tanto, ya que si le decía lo que le decía a mi hermano mayor iría corriendo a junto mis padres y se lo diría si yo no accedía a su chantaje.
Vivimos en una casa de Inglaterra, en Wolverhapton, tenía dos pisos, cuatro habitaciones, tres baños, una cocina, una sala y todo lo que tiene una casa.
Ese año era el último de instituto, y por mala o buena suerte mis padres decidieron cambiarme de instituto, pero al mismo tiempo trabajo en una pequeña cafetería temporalmente, y solo en el verano, esto lo hago para ganar mi propio dinero y poder comprarme ropa y todas las cosas que me gustan, ya que mis padres desde pequeña me enseñaron que si quería algo lo tendría que conseguir por mi propio pie. Mi relación con mis padres no siempre es buena, ya que me sacan de quicio, es más la mayoría del tiempo creo que lo paso discutiendo con mi madre, ya sea por que voy mal en los estudios o por lo que sea.
Era domingo y al día siguiente empezaba el que iba a ser, si no repetía, mi último curso de instituto, ese lugar donde si eres guapa, mala, y zorreas con los tíos eres la chica de la que todo el mundo habla. No me gustaba ir al instituto, no por madrugar ni por estudiar, por el simple echo que la gente que había me sacaba de quicio, pero por suerte o por desgracia Danny había repetido el último curso de instituto, así que iría con el en clase.

Esa noche después de cenar me fui rápidamente a mi cuarto, elegí la ropa que llevaría mañana al instituto. Después me puse el pijama y me metí en cama, no quería pensar en mañana, solo quería descansar.

jueves, 10 de octubre de 2013

CAPÍTULO 10 (último):
Narrado por Antía:
Esa noche, yo dormí en la habitación de Niall, me caía genial, pero el sabía que a  mi me gustaba Harry, es más no creo que hubiera una persona en la casa que no supiera que me gustaba Harry, y yo sabía que a Niall le gustaba una tal Lilith, una amiga suya desde hacía un par de años. Él me había recomendado varias veces que le desvelara a Harry mis sentimientos, pero yo me había negado rotundamente. Subimos a su habitación y me dejó una camiseta larga, él se fue al baño para ponerse el pijama, mientras yo me quedé en la habitación para ponerme su camiseta a modo de pijama. Llegó a la habitación y nos pusimos a hablar.
N- No acabo de entender por qué no se lo dices.
A- Porqué Harry no es la clase de tíos que quiere salir formalmente con una chica, ni tener una relación y yo sí.
N- Mira Harry sólo sale con una chica si le gusta de verdad, y él cada día después de daros las lases de surf, nos hablaba de ti, de lo guapa, lista y maravillosa que eres, así que saldría contigo sin pensárselo dos veces.
A- No lo sé Niall, si lo sigo pensando sé que no lo voy a hacer.
N- Pues no lo pienses más, acabo de escuchar ruido en su habitación, así que aún está despierto.- Yo pensaba que a Niall se le había ido la olla o algo así, pero después de, meditarlo un rato me di cuenta de que Niall no estaba tan loco. Tardé un rato en reaccionar, pero pronto di un salto y me levanté de la cama.
An- Pues tienes razón Niall, se lo voy a decir, y espero que valga la pena, porque Harry me gusta mucho, y cómo me rechace….- hubo un pequeño silencio- creo que en ese momento mi mundo se vendría abajo.
N- Tranquila Antía, confía en mí, y si Harry llega a decir que no, te juro que voy allí y le pego, porque estaría siendo un completo gilipollas.- Yo me reí y salí de la habitación. Antes de llamar a la puerta de Harry me obligué a mi misma a relajarme, estaba temblando, ¿qué me pasaba? Eso era extraño en mí, había tenido unos cuántos novios en toda mi vida y nunca me había pasado eso. Llamé a la puerta y antes de que me diera tiempo a recitar lo que le iba a decir, Harry me abrió la puerta, estaba en pijama y como siempre guapísimo.
Por un momento que quedé sin palabras.-
H- ¡Hola!
A- Hola.
H- Pasa, no como a nadie.- Lo que se me pasó en ese momento por la cabeza, no es digno de mención.
Me agarró el brazo y me hizo entrar en su habitación. No sabía que hacer, ni que decirle, lo tenía en frente mirándome fijamente a los ojos, y yo estaba perdida en su mirada. Sacudí la cabeza y me bajé de mi nube hasta chocarme con tierra firme.
A- Em… verás Harry, yo solo te molestaba para….
H- Tú nunca molestas.- Me interrumpió.-
A- Joder Harry, ya me tienes demasiado enamorada como para que ahora me vengas diciendo estas cosas.- Cuando me di cuenta de lo que acababa de decir bajé la cabeza, pero él me la levantó con la mano.-
H- Y otra cosa más, esa camiseta te hace aún más sexy de lo que estás todos los días.- Ahí Harry me acababa de matar, no sabía que decir, pero tampoco hizo mucha falta, ya que me abalancé sobre él y lo besé, nunca en las veces que había besado a alguien en toda mi vida, había sentido lo que sentí en ese momento. Al final esa noche me quedé a dormir con Harry, en su cama, un poco apretados, ya que era de 90 cm. pero eso no nos importó a ninguno de los dos. A la mañana siguiente me desperté y Harry me estaba mirando fijamente.
H- Buenos días.- Tenía la voz más dulce que le había escuchado anadie en toda mi vida.-
A- Buenos días ¿Has dormido bien?
H- Mejor que nunca.- Fui a la habitación de Niall, él ya no estaba allí y me vestí.-
Bajamos a desayunar, éramos los últimos en levantarnos, cuando al final de la escalera estaban Liam y Uxía muy cariñosos, por lo que parecía, no era la única que se había declarado.



FIN.