Capítulo 9:
Sonó el despertador, me
disponía a pasar otro día de mi vida en un instituto. Me puse esto:
Bajé, mi hermano estaba
desayunando, yo hice lo mismo y nos fuimos. Llegamos al colegio justo a tiempo,
pero cómo siempre, no estaba el profesor. Lo primero en lo que me fijé al
entrar en clase fue en que había un corrillo alrededor de alguien, dejé las
cosas en mi pupitre y me senté a esperar a que llegara Liam. Alguien se acercó
a mí, no me sonaba de haberlo visto antes en clase.
- Hola, me llamo Miguel.
Yo- Hola, yo soy Uxía y tu, ¿eres
nuevo, no?
Miguel- Em…. Si, y como he
visto que eres la única que no ha venido a presentarse, vine yo.
Yo- Ya bueno, no te esperes
mucho de mí.- Se sentó en dónde se solía sentar Liam.- ¿Qué haces?
Miguel- Sentarme, ya llegó
el profesor.
Yo- Ya, pero es que ese
asiento… bueno, da igual- Estuve las tres primeras clases mirando hacia la
puerta y esperando que Liam entrara por esta, y echara a ese tal Miguel de su
sitio, pero eso no ocurrió. Llegó la hora del recreo y no me apetecía estar con
nadie que no fuera Liam, así que me fui a unos pasillos poco transitados y me
senté al lado de unas taquillas. Escuché unos pasos, pero no le di importancia,
hasta que alguien se sentó a mi lado.
- ¿Te gusta estar sola? a mi
también.- Aquella no era la voz que me habría gustado escuchar en ese momento.
Odiaba el instituto, y lo único que hacía que fuera soportable era Liam, pero
no estaba allí para arreglarme el día y para quitarme a los pesados de encima.-
Yo- Si, pero estar sola
completamente, no acompañada de alguien, ¿sabes?
-¿Te acuerdas de mí?-
Levanté la cabeza, si me acordaba de él, era el nuevo, pero era incapaz de
recordar su nombre pero es que a demás en ese momento me fijé en algo más, era
un chico muy guapo, tenía en pelo negro, era alto, de piel morena y muy, muy
guapo.-
Yo- Si, pero de lo que no me
acuerdo es de tu nombre.
-Miguel.- Me respondió con
una sonrisa, parecía majo y todo.-
Yo- Bueno Miguel, ¿y que te
trae a ti por un instituto como este?
Miguel- Bueno, la verdad, es
que me echaron de los otros tres institutos, así que este fue el único en el
que me cogieron. ¿Y a ti, que te trae por aquí?
Yo- Pues que a mis padres se
les dio por cambiarme de instituto el
último año.
Miguel- Que putada.- Era
casi la hora de entrar en clase, se notaba porque la gente empezaba a pasar por
nuestro lado, y se nos quedaba mirando. Me levanté y él hizo lo mismo, aquel
pasillo se había convertido en el alma de todo el instituto, ahora todos
estaban allí mirándonos. Empecé a caminar cuando alguien me tocó el culo, y yo
por acto reflejo me di la vuelta y le proporcioné una bofetada al chico que
tenía detrás de mí, resulta que este era Miguel, pero por la cara que tenía,
sabía que él no había sido el gilipollas que me tocara el culo.-
Yo- Dios mío, joder, lo
siento, de verdad, lo siento muchísimo, no era mi intención, alguien me…. y
yo….
Miguel- Tranquila, no pasa
nada, de verdad, estoy bien.- Me sentía avergonzadísima.-
Llegamos a clase y él se
volvió a sentar en el sitio de Liam, no sabía porqué, pero aquello me
molestaba, ese era el sitio de Liam.
Sonó el timbre, mi hermano
se acercó a mí.
Danny- Uxía, que no voy a
comer a casa, quede con unos amigos y amigas ¿crees que llegarás bien casa?
Yo- No tengo diez años, me
sé el camino a casa y no me va a pasar nada.- Salí del instituto, ese día tenía
que ir andando sola a casa.
- Uxía, Uxía, espera.- Me
paré y giré la vista era Miguel, venía hacia mí.- Podría acompañarte a casa, ya
que la mía aún queda más lejos que la tuya y me pilla de camino.
Yo- Como quieras.
Llegamos a mi casa, habíamos
estado hablando los aproximadamente quince minutos que nos llevó llegar a mi
casa. El chaval era majo, y quería caerme bien,
cosa que estaba consiguiendo.
Yo- Bueno, pues esta es mi
casa, y no te voy a invitar a pasar ya que es el primer día que hablo contigo.
Miguel- Me parece bien, así
estaré mejor pensando en que no dejarás entrar a cualquiera en tu casa.-
Aquello iba con segundas.-
Yo- ¿Qué quieres decir?
Miguel- Nada, bueno ya sabes
que en los institutos la gente se entera de todo, y andan diciendo por ahí que
tú y Liam Payne… tenéis algo.
Yo- Ya bueno, la gente miente mucho, Liam y
yo no tenemos nada.
Miguel- No creo que un tío
pueda estar con una tía que está tan buena, sin tener nada con ella, y menos
Liam Payne.
Yo- Bueno me da igual lo que
piense la gente, solo sé que Liam es un amigo y que fue el único que en el
primer día de clase vino ajunto mía y desde ese día el tiempo que estamos en el
instituto lo pasamos juntos. Ahora yo me voy a mi casa.
Miguel- Oye, no te enfades,
yo solo te digo lo que la gente va diciendo por ahí.- Me dio dos besos y se
fue.-
Entré en casa, dejé la
mochila en el suelo, fui a la cocina, cogí algo de comer y me fui al salón a
ver la televisión. Al poco tiempo sonó el timbre, abrí la puerta, y allí
delante de mí estaba Liam, me estaba mirando fijamente a los ojos.
Liam- ¿Puedo pasar?- Yo me
aparté de la puerta y lo dejé pasar.
Yo- ¿Por qué no viniste hoy?
¿Por qué no me avisaste?- En mi cabeza había demasiadas preguntas sin
respuestas. Fuimos al salón nos sentamos el uno al lado del otro y yo apagué la
televisión. Nos estábamos mirando a los ojos, ninguno decía nada.-
Liam- Uxía, tengo que
decirte algo.

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