Capítulo 4:
Me puse camino a clase, y él
me siguió.
Yo- Liam no hace falta que
vengas, puedes irte con tus amigos, no necesito a nadie que vaya conmigo a
dónde yo vaya.
Liam- Prefiero quedarme,
estoy más a gusto contigo.- En ese momento no respiraba, sólo lo intentaba.-
Yo- ¿Me estás diciendo que
estás mas a gusto conmigo que con tus amigos de toda la vida?- Dije con un tono
irónico mientras en mi rostro se formaba una sonrisa.-
Liam- Para empezar que no
son amigos, son compañeros, no son de toda la vida son de hace tres años, y sí,
prefiero estar contigo eres agradable, nueva, sin amigos y me caes bien.- Por
alguna razón me había sonrojado, pero al mismo tiempo me molestaba que me
dijera que no tenía amigos.-
Yo- Me las apañaría
perfectamente aunque no te hubiese conocido.
Liam- Eso ya lo sé, eres
lista y tienes carácter, pero te las apañas mejor conmigo.- Su sonrisa, esa que no se había
borrado nunca de su rostro, se había ampliado de oreja a oreja.-
(Estaba colgada de mi silla).
Me la puse alrededor de la
cintura, y cuando nos dirigíamos a salir de clase, sonó el timbre anunciando
que el recreo de 20 minutos se había terminado, y yo seguía con la manzana en
la mano, aunque a decir verdad tampoco tenía mucha hambre.
Liam y yo estábamos hablando
cuando llegó mi hermano.
Danny- Uxía, ¿dónde te habías
metido? No te vi en todo el descanso.- Se calló por un segundo y vio que a mi
lado estaba Liam.- Pero por lo que veo estuviste bien acompañada.
Yo- Tranquilo Danny, no hace
falta que te preocupes por mí.
En las tres horas siguientes
lo único que hice fue hacer maragatos en mis folios e intentar que Liam no
notara que lo estaba observando, de vez en cuando me miraba y yo estaba pasmada
mirando hacia él y lo intentaba disimular haciendo que estaba mirando hacia el
corcho o a la pared, pero él no se lo tragaba y me sonreía, cada vez que me
miraba, y yo cada vez moría un poco más.
Sonó otra vez el timbre,
pero esta vez era para avisarnos de que nos podíamos ir a casa. Cogí mi bolso,
mi carpeta y un par de libros que no me cogían en el pupitre y los iba a meter
en la taquilla. Deje los libros en la taquilla y al cerrar la puerta de esta en
la taquilla de al lado había un hombre mirándome fijamente a los ojos.
Liam- ¿Te pensabas ir sin
despedirte?
Yo- No…, o si…., no lo sé,
pero aún tengo que esperar a mi hermano que está con sus “nuevos” amigos.
Liam- Si quieres te puedo
llevar yo a casa.
Yo- No gracias, no me subo
al coche de cualquiera.
Liam- Y me parece bien pero
es que yo no soy cualquiera.- Justo en ese momento llegó Danny.-
Danny- Uxía, ¿nos vamos?
Yo- Si.- Cuando ya estaba
saliendo por la puerta principal se escuchó gritar a alguien.-
Liam- Adiós Uxía, encantado
de conocerte, y recuerda mañana ven más tapada.- Yo me dirigía responderle,
pero era la hora de la salida y no me podía quedar allí atascando la puerta,
así me di media vuelta y mi hermano me guió hacia dónde dejara el coche.-

No hay comentarios:
Publicar un comentario