Capítulo 8:
Llegué a casa y en el piso
de abajo no había nadie, pero arriba se escuchaba ruido. Subí las escaleras,
dejé mi mochila en mi cuarto y fui al de mis padres, estaban los dos, pero
estaban haciendo las maletas. Yo no sabía que pasaba, me quedé en la puerta y
nadie se giró para darme una explicación.
Yo- ¿A dónde nos vamos?
Mamá- Tú a ninguna parte, tú
padre y yo nos tenemos que ir, en el trabajo nos obligan a irnos unos dos meses
a Suecia.
Yo- ¿Estaréis en mi cumple?
Papá- No lo sabemos, pero
cómo mucho llegamos ese día o más tarde, si nada se complica.
Yo- Y… ¿Pued….- mi padre me
interrumpió.
Papá- Si, ese día puedes dar
una pequeña, PEQUEÑA- resaltó, por si no me había quedado bien claro- fiesta.-
No le iba a preguntar exactamente eso, pero bueno, en parte ya me había
respondido. Podía invitar a alguien ese día, a alguien especial.
Yo- ¿Y Arthur y Danny?
Papá- Arthur se queda con
vuestra abuela.- Esa era mi abuela paterna, que vivía a unos 15 kilómetros de nuestra casa.- Y tu hermano Danny ya es
mayorcito, al igual que tú, para cuidarse solo.
Me fui a mi habitación y no
salí hasta que mis padres llamaron a mi puerta para despedirse, eso hice y me
volví a meter en la habitación. Estaba observando la nota que Liam me había
dejado en la taquilla. Si, era su número de teléfono, pero ¿y qué?, ¿Qué era lo
que pretendía?, ¿qué cogiera mi móvil, lo añadiera a contactos y que después le
hablara por whats up, o algo así? No lo sabía, pero los dos primeros pasos ya
los había dado. Pero aún no me había decidido a hablarle. *Llamaron a la
puerta*.
Yo- Pasa.
Danny- Oye Uxía, que invité
a un par de amigos a casa, y bueno, que en unos diez minutos estarán aquí.
Yo- Vale Danny, no te
preocupes, mamá y papá no se enterarán, pero no me molestéis, ni hagáis mucho
ruido. Me voy a quedar aquí todo el rato, cómo mucho bajaré para coger algo de comer.
Danny- Como quieras, pero si
quieres puedes estar con nosotros.
Yo- Emm… de verdad, te lo
agradezco, pero no.
Mi hermano se fue y al poco
rato sonó el timbre de casa, eran sus amigos, por lo que podía escuchar eran
unos siete u ocho contando a mi hermano. Me fui a duchar, pero esta vez al
salir de la ducha, en vez de salir en albornoz para recorrer los pocos metros
que hay hasta mi habitación, ya salí en pijama, por si a alguno de los amigos
de mi hermano se le diera por pasearse por el piso de arriba. Entré en mi
habitación y al darme la vuelta para cerrar la puerta vi a una persona detrás
de esta, yo di un paso hacia atrás del susto y esta persona se rió.
- Lo siento Uxía, de verdad
que mi intención no era asustarte.- Era Liam, le di un codazo en el brazo.-
Yo- No lo vuelvas a hacer y…
¿Qué haces en mi habitación?
Liam- No se, estaba solo en
casa, tu hermano nos invitó a su casa,- mi hermano también tenía su número de
teléfono, y hablaba con él, y yo a mi hermano le había contado que creía que me
gustaba Liam, y como le dijera algo… me sentaría fatal, pero por otra parte,
sabía que lo había invitado y le había dicho dónde estaba mi habitación por
mí.- y venimos todos, después le pregunté si estabas me dijo que sí y me dijo
dónde estaba tu habitación, y así llegué hasta aquí.
Yo- Pues que sepas que no me
gusta que la gente entre en mi habitación sin mi permiso, así que toma nota
para la próxima vez que lo hagas.- Su sonrisa se agrandó de oreja a oreja.-
Liam- Tomo nota, ya que
quieres que haya una próxima vez.- La verdad era que si que quería, pero no se
lo iba a decir. Me senté en la cama y solté un suspiro.-
Yo- Pues la verdad es que no
me importaría, pero para la próxima vez ahórrate lo de darme un susto.
Liam- Vale, pero, que te
parece si la próxima vez me llamas y me dices ¿oye, te vienes a mi casa?, o
¿quedamos? No te di mi número para que lo dejes encima del escritorio cogiendo
polvo.
Yo- Bueno, tú también
podrías hacer algo, y si no tienes mi número se lo pides a mi hermano.
Liam- Uxía, tengo tú número
desde el primer día de clase, y ya que tú no me lo pedías, y como te gusta
hacerte de rogar, te facilité las cosas y te lo puse en la taquilla.- La
habitación se quedó en silencio. Liam seguía de pie, pero ahora estaba cerca de
mi cama.-
Yo- Puedes sentarte, no
muerdo.
Liam- Bueno, eso de que no
muerdes, me lo estoy planteando muy seriamente.- Se rió y sentó a mi lado, me
rodeó con su brazo y me acercó a él.- ¿Sabes? Creo que haríamos buena pareja.
Yo- Yo también lo creo.- Me
acerqué a él y lo besé en la mejilla, se giró hacia mí, y sonrió, yo apoyé mi
cabeza en el brazo que me estaba rodeando.-
Liam- Me tengo que ir
yendo.- Era temprano, aún no eran ni las ocho y media de la tarde.-
Yo- ¿Ya?, que pasa, ¿te vas
a ver a tu novia?- No sabía porqué le había preguntado eso, pero lo único que
quería es que dijera un simple “no”.
Liam- Tal vez.- Se levantó
de la cama, yo hice lo mismo, se despidió de mí y se dirigió hacia la puerta,
yo me di la vuelta y me dirigía a coger un libro de mi estantería, cuando de repente,
me cogen del brazo, me giran y me besan, esta vez en la boca.-
Liam- Yo no soy mucho de
novias, pero tal vez algún día la cosa cambie.- Yo que me había quedado sin
respiración, lo único que hice fue sonreír.-
Tenía hambre, así que bajé a
por algo de comer, los amigos de mi hermano ya se habían ido y ahora él estaba
viendo un partido de fútbol. Me hice un sándwich y me senté con mi hermano.
Danny- ¿Te gusta o solo es
un lío tuyo?
Yo- No lo sé, pero creo que
me gusta, y de verdad.- Me miraba con cara de asombro, la verdad es que yo
tampoco era mucho de estar colada por nadie ni de tener novio, ya que una vez
que llega el verano y nos los ves y a lo mejor te aparecen con cinco novias
más. Sabía que Liam tenía fama de ligón y de guaperas por todo el instituto,
pero no me importaba, yo había visto en él algo que ninguna otra chica había
visto en él, yo había visto cómo era de verdad, su interior, no solo su,
clarísima, belleza exterior.
Me fui a dormir y en lo
único que pensé antes de quedarme dormida era en él.
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