jueves, 17 de octubre de 2013

Capítulo 8:
Llegué a casa y en el piso de abajo no había nadie, pero arriba se escuchaba ruido. Subí las escaleras, dejé mi mochila en mi cuarto y fui al de mis padres, estaban los dos, pero estaban haciendo las maletas. Yo no sabía que pasaba, me quedé en la puerta y nadie se giró para darme una explicación.
Yo- ¿A dónde nos vamos?
Mamá- Tú a ninguna parte, tú padre y yo nos tenemos que ir, en el trabajo nos obligan a irnos unos dos meses a Suecia.
Yo- ¿Estaréis en mi cumple?
Papá- No lo sabemos, pero cómo mucho llegamos ese día o más tarde, si nada se complica.
Yo- Y… ¿Pued….- mi padre me interrumpió.
Papá- Si, ese día puedes dar una pequeña, PEQUEÑA- resaltó, por si no me había quedado bien claro- fiesta.- No le iba a preguntar exactamente eso, pero bueno, en parte ya me había respondido. Podía invitar a alguien ese día, a alguien especial.
Yo- ¿Y Arthur y Danny?
Papá- Arthur se queda con vuestra abuela.- Esa era mi abuela paterna, que vivía a unos 15 kilómetros de nuestra casa.- Y tu hermano Danny ya es mayorcito, al igual que tú, para cuidarse solo.
Me fui a mi habitación y no salí hasta que mis padres llamaron a mi puerta para despedirse, eso hice y me volví a meter en la habitación. Estaba observando la nota que Liam me había dejado en la taquilla. Si, era su número de teléfono, pero ¿y qué?, ¿Qué era lo que pretendía?, ¿qué cogiera mi móvil, lo añadiera a contactos y que después le hablara por whats up, o algo así? No lo sabía, pero los dos primeros pasos ya los había dado. Pero aún no me había decidido a hablarle. *Llamaron a la puerta*.
Yo- Pasa.
Danny- Oye Uxía, que invité a un par de amigos a casa, y bueno, que en unos diez minutos estarán aquí.
Yo- Vale Danny, no te preocupes, mamá y papá no se enterarán, pero no me molestéis, ni hagáis mucho ruido. Me voy a quedar aquí todo el rato, cómo mucho bajaré para coger algo de comer.
Danny- Como quieras, pero si quieres puedes estar con nosotros.
Yo- Emm… de verdad, te lo agradezco, pero no.
Mi hermano se fue y al poco rato sonó el timbre de casa, eran sus amigos, por lo que podía escuchar eran unos siete u ocho contando a mi hermano. Me fui a duchar, pero esta vez al salir de la ducha, en vez de salir en albornoz para recorrer los pocos metros que hay hasta mi habitación, ya salí en pijama, por si a alguno de los amigos de mi hermano se le diera por pasearse por el piso de arriba. Entré en mi habitación y al darme la vuelta para cerrar la puerta vi a una persona detrás de esta, yo di un paso hacia atrás del susto y esta persona se rió.
- Lo siento Uxía, de verdad que mi intención no era asustarte.- Era Liam, le di un codazo en el brazo.-
Yo- No lo vuelvas a hacer y… ¿Qué haces en mi habitación?
Liam- No se, estaba solo en casa, tu hermano nos invitó a su casa,- mi hermano también tenía su número de teléfono, y hablaba con él, y yo a mi hermano le había contado que creía que me gustaba Liam, y como le dijera algo… me sentaría fatal, pero por otra parte, sabía que lo había invitado y le había dicho dónde estaba mi habitación por mí.- y venimos todos, después le pregunté si estabas me dijo que sí y me dijo dónde estaba tu habitación, y así llegué hasta aquí.
Yo- Pues que sepas que no me gusta que la gente entre en mi habitación sin mi permiso, así que toma nota para la próxima vez que lo hagas.- Su sonrisa se agrandó de oreja a oreja.-
Liam- Tomo nota, ya que quieres que haya una próxima vez.- La verdad era que si que quería, pero no se lo iba a decir. Me senté en la cama y solté un suspiro.-
Yo- Pues la verdad es que no me importaría, pero para la próxima vez ahórrate lo de darme un susto.
Liam- Vale, pero, que te parece si la próxima vez me llamas y me dices ¿oye, te vienes a mi casa?, o ¿quedamos? No te di mi número para que lo dejes encima del escritorio cogiendo polvo.
Yo- Bueno, tú también podrías hacer algo, y si no tienes mi número se lo pides a mi hermano.
Liam- Uxía, tengo tú número desde el primer día de clase, y ya que tú no me lo pedías, y como te gusta hacerte de rogar, te facilité las cosas y te lo puse en la taquilla.- La habitación se quedó en silencio. Liam seguía de pie, pero ahora estaba cerca de mi cama.-
Yo- Puedes sentarte, no muerdo.
Liam- Bueno, eso de que no muerdes, me lo estoy planteando muy seriamente.- Se rió y sentó a mi lado, me rodeó con su brazo y me acercó a él.- ¿Sabes? Creo que haríamos buena pareja.
Yo- Yo también lo creo.- Me acerqué a él y lo besé en la mejilla, se giró hacia mí, y sonrió, yo apoyé mi cabeza en el brazo que me estaba rodeando.-
Liam- Me tengo que ir yendo.- Era temprano, aún no eran ni las ocho y media de la tarde.-
Yo- ¿Ya?, que pasa, ¿te vas a ver a tu novia?- No sabía porqué le había preguntado eso, pero lo único que quería es que dijera un simple “no”.
Liam- Tal vez.- Se levantó de la cama, yo hice lo mismo, se despidió de mí y se dirigió hacia la puerta, yo me di la vuelta y me dirigía a coger un libro de mi estantería, cuando de repente, me cogen del brazo, me giran y me besan, esta vez en la boca.-
Liam- Yo no soy mucho de novias, pero tal vez algún día la cosa cambie.- Yo que me había quedado sin respiración, lo único que hice fue sonreír.-
Tenía hambre, así que bajé a por algo de comer, los amigos de mi hermano ya se habían ido y ahora él estaba viendo un partido de fútbol. Me hice un sándwich y me senté con mi hermano.
Danny- ¿Te gusta o solo es un lío tuyo?
Yo- No lo sé, pero creo que me gusta, y de verdad.- Me miraba con cara de asombro, la verdad es que yo tampoco era mucho de estar colada por nadie ni de tener novio, ya que una vez que llega el verano y nos los ves y a lo mejor te aparecen con cinco novias más. Sabía que Liam tenía fama de ligón y de guaperas por todo el instituto, pero no me importaba, yo había visto en él algo que ninguna otra chica había visto en él, yo había visto cómo era de verdad, su interior, no solo su, clarísima, belleza exterior.
Me fui a dormir y en lo único que pensé antes de quedarme dormida era en él.


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