miércoles, 23 de octubre de 2013

Capítulo 12:
Yo- No me cogías las llamadas, no me contestabas a los mensajes, esperaba más de una hora todos los días, rezando tan solo para verte pasar o saber algo sobre ti, lo pasé muy mal pensando que te habías olvidado completamente de mí.
Liam- Pero eso nunca ocurrió, no había un solo segundo del día que no estuviera pensando en ti.
No podía más, tenía que estallar, tenía rabia dentro de mí, estaba enfadada, pero al mismo tiempo, cada vez que lo veía, tan sólo saber que estaba ahí, me causaba sensaciones que nunca había sentido en mi vida. Estaba llorando, agaché la cabeza y la rodeé con los brazos.
Liam- Mierda Uxía, no por favor, de verdad que lo siento.- Me levantó la cabeza y con su dedo secó mis lágrimas.- No hay nada peor en el mundo que verte llorar, por favor, no llores más.
Me besó y yo no me resistí, nos besamos hasta que no pudiéramos más, lo echaba de menos. Me cogió en brazos.
Yo- Liam ¿Qué haces? Para, bájame, LIAM, PARA.
Liam- No te pienso bajar.
Volvimos a entrar en el instituto, y parecía que aún no habían empezado las clases, ya que la gente aún estaba por los pasillos.
Liam me posó en el suelo y se subió a un banco de madera que había en el pasillo, me agarró las manos de modo que me obligó a subir con él, yo me estaba muriendo de la vergüenza, mientras Sara Marshow se moría de la envidia y Miguel nos miraba mal, como con envidia.
Liam dio un silbido que retumbó por todos lo pasillos, haciendo que así la gente nos empezara a mirar fijamente y se empezara a callar. La gente ahora nos estaba mirando.
Liam- Escuchad todos. He vuelto, pero sólo por una persona, que si esa persona no llega a estar en mi vida, no sé dónde estaría yo ahora mismo, y ahora si ella me falta, yo no soy nada, y esa persona es mi novia, Uxía Tello. Así que si alguien se atreve a acercarse a ella y molestarla, pensar que se la podría tirar, desnudarla con los ojos, o algo por el estilo, que se prepare, porque no saldrá vivo de aquí.- Me cogió la cabeza y la acercó a la suya, hasta que nuestros labios se juntaron. Algunos aplaudían, otros silbaban y otros abucheaban, pero nos daba igual, sólo disfrutábamos del momento. Se bajó del banco y me cogió una mano de manera que me ayudó a bajar.
Yo- ¿Así que soy tu novia?
Liam- Exacto.
Yo- Y como es que siendo yo tu novia, no lo sabía, ¿no se te ocurrió que me lo deberías haber preguntado antes de anunciárselo a todo el instituto, por si no quería ser tu novia?
Liam- Sé que si que quieres ser mi novia, y no te lo pregunté, porque antes de que me fuera teníamos algo que no quería perder y ahora sólo lo mejoré.
Yo- ¿Y dónde te vas a sentar en clase? ¿Ya recuperaste tu taquilla?
Liam- No te preocupes por eso, ya está todo solucionado y hablado.
La sonrisa no se me borraba de la cara, y si todo seguía así, nunca se iría.
Liam- Y, bueno tu cumpleaños es en tres días, así que ese día tú y yo tenemos una cita, acuérdate.
Yo- ¿Y que es lo que tienes pensado?
Liam- ¿Cuándo vuelven tus padres?
Yo- El 30.

Liam- Perfecto, no te puedo decir nada, pero cuenta con no dormir en tu casa ese día.- Me guiñó un ojo.- Y vete arreglada, aunque no mucho, acaso de que quieras que me pelee con todo el que te mire.- Estaba en las nubes, no me creía todo lo que me acababa de pasar en un solo día, uno de los mejores de mi vida. Liam y yo éramos tan diferentes, pero tan parecidos a la vez, no sabíamos muy bien hacia dónde íbamos, pero a mi eso ya me daba igual, yo solo quería ir con él.

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