Capítulo 7:
El profesor mandó ponerse en
parejas para lo que quedaba de trimestre, miré a Liam y él me miró, era cómo si
tuviéramos telepatía y le iba a decir si venía conmigo cuado:
Sara- Profesor,- dijo con la
misma voz que me había irritado hace un par de minutos- Uxía Tello y yo, Sara
Marshow, vamos en pareja.- La miré con mirada fulminante y ella me sonrió, esa
sonrisa, esa sonrisa de falsa me ponía de los nervios, pero me tuve que
aguantar. Miré a Liam, puse los ojos en blanco y él se rió. Liam iba con otro
amigo suyo, cosa de la que me alegraba, ya que no quería por nada del mundo que
fuera con mi hermano y este le empezara a contar cosas mías.-
Esa hora se me pasó
lentísima, pero cuando por fin acabó cogí mis cosas, salí de clase y me fui a
la taquilla a por los libros de la siguiente materia.
Tenía sociales, así que cogí
el libro, la libreta y cerré la taquilla, pero alguien me asustó.
Yo- Joder Liam que susto.-
Estaba allí frente a mí apoyado en su taquilla.-
Liam- Deja que te lleve, las
cosas.- Intenté resistirme a que me llevara el libro, la libreta y la carpeta,
pero él insistió y acabé por dárselo. Fuimos caminando hacia clase lentamente,
íbamos hablando de nuestras cosas, parecía que cada vez íbamos más lentos, no
queríamos llegar a clase, estaba disfrutando tanto de aquellos momentos, que me
pasaría escuchándolo hablar una semana entera. Llegamos a la puerta de clase y
nos quedamos allí hablando. Pasaba totalmente de lo que me había dicho Sara
Marshow, no iba a para de hablar con Liam sólo porque ella así lo quisiera.
Seguimos hablando, pero no por mucho tiempo, ya que llegó la profesora y
tuvimos que entrar en clase.-
Sonó el timbre, era la hora
del recreo, la profesora seguía dando la clase, pero la gente se levantaba y se
empezaba a ir, así que dejó de hablar. Yo recogí mis cosas y cogí la barrita de
chocolate y cereales que me había traído de casa. Salí de clase, pero me quedé
en la puerta esperando a Liam, estaba en clase con un grupo de chicos, salieron
de clase.
Liam- Yo me quedo.- Sus
amigos empezaron a silbar y a hacer sonidos que imitaban esto: “fiu, fiu”,
“ui,ui,ui” y “uoooo”. Liam les miró directamente a todos y estos se callaron y
se fueron.-
Yo- ¿Me acompañas a la
taquilla? Tengo que dejar esto.
Liam- ¿Qué, ya le cogiste gustillo a estar conmigo?-
Él enarcó las cejas y sonrió. Con eso si que no, con eso no podía, me temblaban
las piernas, estaba demasiado guapo como para ser verdad.-
Yo- No te vayas de guay, que
no te necesito para nada.
Liam- Eso no me lo creo yo,
si no, no me preguntarías si te puedo acompañar a la taquilla, que está a unos
cien metros de clase.- Se rió.-
Yo- Ya, pero no te
preocupes, que ya voy yo sola.- Me fui dejándolo atrás, pero seguía sintiendo
su respiración en mi nuca, me estaba siguiendo, y estaba muy cerca de mí. Lo
sentía cada vez más cerca, metí las cosas en la taquilla y la cerré, en ese
momento me agarró el brazo y me dio la vuelta de manera que lo estuviera
mirando, se me acercó a la oreja.
Liam- Te voy a acompañar
siempre, ¿recuerdas?- Me besó el cuello, en ese momento me quedé paralizada y
me puse roja como un tomate. Pasamos el recreo los dos juntos. Las próximas
tres horas, con suerte, se me pasaron volando, no podía parar de pensar en
Liam, en su aliento contra mi cuello, en su beso. Cada vez que lo miraba, o que
pensaba en él, me mordía el labio, porque me moría de ganas de besar los suyos.
Al recoger las cosas para
irme a casa busqué a Liam por clase, pero no lo encontré. Para ir a la puerta
de salida, pasé por delante de mi taquilla, y me fijé en que tenía algo pegado,
era una nota, ponía un número de móvil y tenía algo escrito: “Te voy a
acompañar siempre”. Incluso antes de leer la dedicatoria ya sabía de quien era,
era de Liam.
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