Capítulo 12:
Yo- No me cogías las
llamadas, no me contestabas a los mensajes, esperaba más de una hora todos los
días, rezando tan solo para verte pasar o saber algo sobre ti, lo pasé muy mal
pensando que te habías olvidado completamente de mí.
Liam- Pero eso nunca
ocurrió, no había un solo segundo del día que no estuviera pensando en ti.
No podía más, tenía que
estallar, tenía rabia dentro de mí, estaba enfadada, pero al mismo tiempo, cada
vez que lo veía, tan sólo saber que estaba ahí, me causaba sensaciones que
nunca había sentido en mi vida. Estaba llorando, agaché la cabeza y la rodeé
con los brazos.
Liam- Mierda Uxía, no por
favor, de verdad que lo siento.- Me levantó la cabeza y con su dedo secó mis
lágrimas.- No hay nada peor en el mundo que verte llorar, por favor, no llores
más.
Me besó y yo no me resistí,
nos besamos hasta que no pudiéramos más, lo echaba de menos. Me cogió en
brazos.
Yo- Liam ¿Qué haces? Para,
bájame, LIAM, PARA.
Liam- No te pienso bajar.
Volvimos a entrar en el
instituto, y parecía que aún no habían empezado las clases, ya que la gente aún
estaba por los pasillos.
Liam me posó en el suelo y
se subió a un banco de madera que había en el pasillo, me agarró las manos de
modo que me obligó a subir con él, yo me estaba muriendo de la vergüenza,
mientras Sara Marshow se moría de la envidia y Miguel nos miraba mal, como con
envidia.
Liam dio un silbido que
retumbó por todos lo pasillos, haciendo que así la gente nos empezara a mirar
fijamente y se empezara a callar. La gente ahora nos estaba mirando.
Liam- Escuchad todos. He
vuelto, pero sólo por una persona, que si esa persona no llega a estar en mi vida,
no sé dónde estaría yo ahora mismo, y ahora si ella me falta, yo no soy nada, y
esa persona es mi novia, Uxía Tello. Así que si alguien se atreve a acercarse a
ella y molestarla, pensar que se la podría tirar, desnudarla con los ojos, o
algo por el estilo, que se prepare, porque no saldrá vivo de aquí.- Me cogió la
cabeza y la acercó a la suya, hasta que nuestros labios se juntaron. Algunos
aplaudían, otros silbaban y otros abucheaban, pero nos daba igual, sólo
disfrutábamos del momento. Se bajó del banco y me cogió una mano de manera que
me ayudó a bajar.
Yo- ¿Así que soy tu novia?
Liam- Exacto.
Yo- Y como es que siendo yo
tu novia, no lo sabía, ¿no se te ocurrió que me lo deberías haber preguntado
antes de anunciárselo a todo el instituto, por si no quería ser tu novia?
Liam- Sé que si que quieres
ser mi novia, y no te lo pregunté, porque antes de que me fuera teníamos algo
que no quería perder y ahora sólo lo mejoré.
Yo- ¿Y dónde te vas a sentar
en clase? ¿Ya recuperaste tu taquilla?
Liam- No te preocupes por
eso, ya está todo solucionado y hablado.
La sonrisa no se me borraba
de la cara, y si todo seguía así, nunca se iría.
Liam- Y, bueno tu cumpleaños
es en tres días, así que ese día tú y yo tenemos una cita, acuérdate.
Yo- ¿Y que es lo que tienes pensado?
Liam- ¿Cuándo vuelven tus
padres?
Yo- El 30.
Liam- Perfecto, no te puedo
decir nada, pero cuenta con no dormir en tu casa ese día.- Me guiñó un ojo.- Y
vete arreglada, aunque no mucho, acaso de que quieras que me pelee con todo el
que te mire.- Estaba en las nubes, no me creía todo lo que me acababa de pasar
en un solo día, uno de los mejores de mi vida. Liam y yo éramos tan diferentes,
pero tan parecidos a la vez, no sabíamos muy bien hacia dónde íbamos, pero a mi
eso ya me daba igual, yo solo quería ir con él.
estas historias enganchan un montón
ResponderEliminarJajaja gracias ;)
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